Probablemente los mayores desafíos para el desarrollo regional dicen relación con la gestión de los recursos hídricos. Como actor relevante para la región, la minería exige un uso intensivo de agua y en sus proyecciones está considerado el incremento significativo de uso de agua desalinizada en sus procesos, hasta llegar a cerca del 50% de sus recursos de agua, provenientes del mar. Ante este enorme desafío, ENAPAC propone una respuesta de gran escala para satisfacer la demanda de no sólo uno sino varios potenciales usuarios, colaborando no sólo al abastecimiento sino, probablemente, a la reducción del consumo directo de la cuenca y, además, dando ua respuesta eficiente al potencial desarrollo de iniciativas exclusivas para cada proyecto, lo que significaría una intervención mayor en el espacio y uso de las tierras y costas de la región.